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Diferencias entre un CRM y un ERP. Todo lo que debes saber

Escrito por Mario Alberto Duque Cardozo | 27 de octubre 2023

A ver, solucionemos, esta sopa de letras. ¿Cuáles son las diferencias entre un CRM y un ERP? Ambos sistemas pueden fortalecer a tu empresa, pero en procesos diferentes. Sin embargo, contar con estas herramientas permitirá complementar y gestionar mejor los procesos dentro de tu organización. 

Empecemos por donde es más claro, por el principio, por las definiciones. Cuando hablamos de un CRM (Customer Relationship Management) estamos poniendo sobre la mesa un software que nos permitirá enfocarnos en la correcta gestión de las relaciones con los clientes.

Su objetivo principal es optimizar las interacciones y la comunicación con los clientes, gestionar ventas, marketing y servicio, y almacenar información relevante sobre los clientes y prospectos.

Por otro lado, el ERP (Enterprise Resource Planning) se centra en la gestión de los recursos y procesos internos de la empresa. Existe para optimizar la planificación, gestión y seguimiento de recursos como finanzas, inventario, cadena de suministro, recursos humanos y producción.

Sí, son dos herramientas distintas que podría pensar que no conversan entre ellas, pero complementarias para una gestión de 360 grados de una compañía.

 

Diferencias entre un CRM y un ERP

 

 

 

 
 

¿Por qué tu empresa debe de tener un CRM?

Si tu empresa vende productos o servicios es fundamental que tengas control sobre lo que está pasando y cómo se están moviendo tus ventas. En ello te ayuda un CRM, porque, como lo hemos dicho antes, te ayuda a gestionar de manera más efectiva las relaciones con sus clientes.

Además, un CRM proporciona herramientas para gestionar y dar seguimiento a las oportunidades de ventas, automatizar tareas repetitivas y mejorar la colaboración entre los equipos de ventas. Así puedes aumentar la eficiencia de las ventas y, en última instancia, los ingresos.

Si tu intención es — debería de ser— lograr la retención de tus clientes, un CRM también te ayudará con ello, pues tendrás la información suficiente para mantener a los clientes existentes contentos.

Con un CRM, como HubSpot, puedes programar recordatorios para dar seguimiento a clientes, ofrecer un soporte más rápido y personalizado, y segmentar tu base de clientes para campañas de marketing específicas.

Hablando de segmentación, con un CRM esta puede ser más precisa, lo que hace que las campañas de marketing dirigidas sean más eficaces y también te permitirá crear campañas personalizadas, enviar correos electrónicos automatizados y realizar un seguimiento del rendimiento de tus esfuerzos de marketing.

Además, y esto es fundamental, los datos almacenados en el CRM son información valiosísima para la toma de decisiones. Es decir, con un CRM podrás analizar y comprender las tendencias, identificar oportunidades y debilidades, y ajustar tu estrategia comercial en función de información concreta. ¡Nada de especulaciones!

De paso, con este software es posible, al automatizar tareas manuales y simplificar flujos de trabajo, aumentar la productividad de tus equipos de ventas y permitirles enfocarse en actividades de mayor valor, como la interacción con los clientes y la generación efectiva de las ventas.

Finalmente, un buen CRM te da escalabilidad; pero para que eso sea posible, este software debe crecer con tu empresa, adaptándose y evolucionado para satisfacer tus necesidades.

 

¿Por qué tu empresa debe de tener un ERP?

Hagamos hincapié en esto: un ERP integra y centraliza todos los procesos y datos empresariales en un solo sistema, con ello es posible tener una visión unificada y coherente de todas las operaciones de la empresa, lo que facilita la toma de decisiones informadas y la eficiencia en general.

Esto, a su vez, favorece la eficiencia operativa, pues automatiza y estandariza procesos, reduciendo de esta manera los esfuerzos y la posibilidad de errores humanos, y permitiendo, también, que dichos esfuerzos se enfoquen en áreas que requieren una mayor atención.

También, con un ERP es posible mejorar el control financiero de la organización, realizando una gestión más precisa y oportuna de las finanzas, rastreando ingresos, gastos, cuentas por cobrar y cuentas por pagar de manera más efectiva, lo que es fundamental para la salud financiera de la empresa.

Un ERP, finalmente, puede hacer por tu empresa tanto como lo necesites, de acuerdo con los módulos que el software contenga. Si cuenta con módulos de recursos humanos, puedes gestionar más eficientemente asuntos como pago y administración de la nómina, seguimiento del tiempo y planificación de la fuerza labora. Si tu empresa necesita hacer gestión de inventario y de la cadena de suministro, también lo puedes hacer con un ERP, lo mismo que generar informes y análisis con datos críticos y en tiempo real de diferentes áreas de la organización.

Asegúrate, eso sí, de contar con un ERP escalable, que pueda crecer junto con tu empresa a medida que esta se expande. Esto evita la necesidad de cambiar constantemente de sistemas a medida que las necesidades comerciales evolucionan.

¿Todo claro? Pues bien, ya sabes qué decisión tomar. Adelante.